
¿Tiene sentido limitar la velocidad de los coches a 120 km/h para que sean más baratos?
Actualmente, parece que la industria automotriz busca los máximos en todo. Se quiere hacer coches eficientes, con consumos ridículos y autonomías vastas; a la vez que unas prestaciones de infarto. Sin embargo, muchos usuarios buscan algo más simple, un vehículo sin pretensiones que cumpla en su día a día. En medio de esta encarnizada lucha, Fiat ha dado una visión diferente que podría cambiarlo todo. ¿Estarías dispuesto a renunciar a que tu coche urbano supere los 120 km/h si a cambio te ahorras miles de euros?
Esta cuestión ha salido recientemente desde la cúpula de la marca italiana. Olivier François, CEO de Fiat, ha dejado caer que están estudiando seriamente limitar la velocidad máxima de sus modelos más urbanitas —el 500 eléctrico, el Panda y el inminente Grande Panda— a 120 km/h, que es la velocidad máxima en la mayoría de países. A primera vista, muchos podrían pensar que es un atentado contra la libertad de conducción, pero si se analizándolo fríamente podría ser una maniobra maestra de ingeniería financiera y racionalidad.

Aunque no lo pensemos mucho, la velocidad en un eléctrico cuesta dinero, y mucho. Para que estos modelos alcancen los 150 o 160 km/h, la batería debe ser capaz de entregar picos de potencia enormes y soportar a nivel térmico. Eso obliga a usar químicas más costosas (como las NMC) y sistemas de refrigeración complejos. Si, por el contrario, el coche no necesita correr, con una batería LFP bastaría. Ya hemos hablado de que son más baratas, más robustas y seguras, aunque tengan una menor densidad energética.
El ahorro no termina en la batería, que es el componente más caro. También se podría redimensionar todo lo demás. Bastaría con instalar frenos más sencillos, neumáticos con un código de velocidad inferior y suspensiones que no necesiten gestionar inercias a altas velocidades. Eso reduciría los costes y daría sentido a lo que plantean desde Fiat. Si el límite legal es de 120 km/h y estos coches van a vivir en entornos urbanos, habrá quien esté dispuesto a pagar menos por unas capacidades inferiores.

Esta estrategia ya es explorada de forma tímida por Dacia ya explora tímidamente con el Spring (limitado a 125 km/h) o por Volvo y su limitación a 180 km/h, aunque podría extenderse más en los próximos tiempos. Estamos en un momento en el que el precio es la principal barrera de entrada. Si renunciar a la posibilidad teórica de ir a 140 km/h (algo que es ilegal y reduce la autonomía) supone que el precio de venta baje de la barrera de los 20.000 euros, la mayoría de los conductores firmarán el trato sin dudarlo. Fiat parece haber entendido que el futuro no es correr más, sino gastar y costar menos.
Noticias relacionadas

¿Cuándo se es demasiado mayor para seguir conduciendo?

Así se actualizan pruebas de Euro NCAP: más consideración con el conductor y otras novedades

Testigo del ESP en el coche: qué significa, por qué se enciende y qué hacer si aparece

¿Baterías eyectables para solucionar los incendios en coches eléctricos? Una polémica solución que viene de China
¿Te ha gustado esta prueba?
Subscríbete y no te pierdas las últimas novedades cada semana



