
La encrucijada de Porsche: adiós a una era dorada, bienvenida a una reinvención forzosa
Cuando Oliver Blume decía adiós los empleados de Porsche, la calurosa despedida con aplausos y elogios contrastaba con la realidad que deja tras de sí. Tras una década de récords históricos, el fabricante deportivo alemán se enfrenta a su momento más complejo, forzando un giro radical que marcará la era de su nuevo CEO, Michael Leiters.
La herencia de una década dorada
Blume abandona la dirección de Porsche con un legado numéricamente envidiable. Bajo su liderazgo, desde 2015, la compañía elevó sus ventas de 225.000 a 310.000 vehículos anuales, mientras su plantilla crecía de 25.000 a 42.000 empleados.

Con márgenes operativos que rozaban el 16%, Porsche se convirtió en una máquina de generar beneficios, permitiendo bonos extraordinarios para los trabajadores que en ocasiones superaron los 9.000 euros. «La última década representa el período más exitoso en la historia de la compañía —en productos, competición y financieramente—», declaró Blume.Sin embargo, ese panorama idílico se ha desvanecido con sorprendente rapidez.
La tormenta perfecta: China, eléctricos y aranceles
Una combinación de factores ha llevado a Porsche a una crisis sin precedentes. La debilidad en el mercado chino —crucial hasta ahora en las ventas de vehículos premium—, una estrategia eléctrica que no ha despegado como se esperaba y los aranceles estadounidenses han creado una tormenta perfecta.
En el tercer trimestre, Porsche reportó pérdidas y a finales 2025 apenas espera alcanzar el punto de equilibrio. Este deterioro ha forzado un cambio estratégico radical. En septiembre, Porsche anunció que daba marcha atrás en sus ambiciosos planes de electrificación tras las lentas ventas de sus modelos eléctricos, incluido el nuevo Macan eléctrico.
El giro estratégico: frenazo eléctrico y costosa amortización
El cambio de rumbo es significativo: El SUV eléctrico de tres filas previsto por encima del Cayenne llegará a principios de la década de 2030... como modelo de combustión e híbrido enchufable. Se desarrollará un reemplazo para el Macan... de gasolina. Tanto Panamera como Cayenne mantendrán versiones híbridas y de combustión en sus próximas generaciones.
Esta corrección tiene un precio elevado: Porsche se ha visto obligada a realizar una amortización contable de 1.800 millones de euros. Además, para recuperar márgenes estables de dos dígitos con menores volúmenes, la compañía necesitará recortar costes varios miles de millones de euros en los próximos años.
El frente interno: Negociaciones tensas y empleo en la mira
Las negociaciones del denominado Paquete Estructural II ya están en marcha, con una lista preliminar de medidas que incluyen:
- Reducción de bonificaciones y premios por antigüedad.
- Reducción de personal administrativo.
- Restricción del trabajo remoto.
- Eliminación de pausas adicionales en las líneas de montaje.
- Menos aprendices y reducción de contribuciones a planes de pensiones.
El comité de empresa, que representa a los trabajadores, ha lanzado la alarma, advirtiendo que uno de cada cuatro empleos podría estar en riesgo, particularmente en Stuttgart-Zuffenhausen y Weissach, que juntos emplean a unas 23.000 personas.

Los ejecutivos pintan un panorama menos dramático, enfocándose más en reducir permanentemente los costes laborales que en despidos directos. Sin embargo, el CFO Jochen Breckner ha sido claro: «Tendrán que hacerse recortes dolorosos».
Oportunidades en la crisis
No todo son malas noticias. Blume ha enmarcado la crisis como una oportunidad para reconstruir la empresa, examinando privilegios acumulados durante años bajo la fuerte influencia del sindicato IG Metall.
Una posible vía de creación de empleo podría venir de la expansión de la operación de personalización de vehículos. Porsche obtiene fuertes márgenes con la personalización de modelos de gama alta como el 911 GT3, y una expansión de esta área —que requiere trabajo manual intensivo— podría generar nuevos puestos.
Esta expansión necesitaría más espacio, lo que ha reabierto el debate sobre el destino del Taycan eléctrico, actualmente producido en un solo turno. Aunque la dirección ha descartado trasladar su producción, es posible que el modelo se descontinúe antes de lo previsto, liberando espacio para la unidad de personalización.
El desafío de Leiters: dejar huella
El nuevo CEO, Michael Leiters, llega en un momento crítico pero con cierto margen de maniobra. Las negociaciones del paquete de ajustes no se espera que concluyan antes del primer trimestre de 2026, dándole tiempo para poner su sello en la compañía.

Leiters ya demostró en McLaren su capacidad para sacar a una empresa de aguas turbulentas y devolverla a la rentabilidad. Aunque su flexibilidad está limitada por decisiones de producto ya tomadas, tendrá la oportunidad de rediseñar la estructura operativa y cultural de Porsche.
La compañía no realizará despidos directos gracias a un acuerdo de seguridad laboral vigente hasta agosto de 2030. Cualquier reducción deberá producirse a través de la disminción natural, programas de jubilación anticipada o acuerdos de indemnización. El probable resultado, como en Volkswagen, implicará una erosión salarial y ajustes en las horas de trabajo. Si los representantes laborales acuerdan un paquete de medidas, podrían negociar una extensión del acuerdo de seguridad laboral hasta 2035.
La década dorada bajo el liderazgo de Blume ha terminado, dando paso a un período de austeridad y reinvención forzosa. El reto para Leiters será equilibrar la necesaria reducción de costes con la preservación del ADN de excelencia e innovación que ha definido a Porsche durante décadas. La compañía que emerge de esta crisis será inevitablemente diferente —más ágil, probablemente más pequeña, y con una estrategia de electrificación más gradual—.
Fuente: Automotive News
Noticias relacionadas

Luz verde para la fábrica de materiales para cátodos de baterías de Mérida

¿Estuvo mal diseñado el primer PERTE VEC? Eso apunta el Tribunal de Cuentas

Pepita, Pasha y tartán: los estampados clásicos de Porsche están de vuelta

Este Porsche Carrera GT ha sido rehecho por completo y hace un guiño a los 70
¿Te ha gustado esta prueba?
Subscríbete y no te pierdas las últimas novedades cada semana



