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Renting para empresas

Empresa
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HYUNDAI i10

1.0 MPI Klass

Gasolina

Desde

287€/mes(IVA incluido)
DACIA Sandero

Stepway ECO-G Expresion 74kW

GNC

Desde

300€/mes(IVA incluido)
MITSUBISHI Space Star

120 MPI Motion

Gasolina

Desde

306€/mes(IVA incluido)
FORD Focus

1.0 Ecoboost MHEV ST-Line 125

Gasolina

Desde

312€/mes(IVA incluido)
FIAT Panda

1.0 Gse Hybrid

Gasolina

Desde

318€/mes(IVA incluido)
MERCEDES Citan

Furgón 108CDI Largo Base

Diésel

Desde

322€/mes(IVA incluido)
HYUNDAI i20

1.0 TGDI Klass 100

Gasolina

Desde

329€/mes(IVA incluido)
SEAT León

1.0 TSI S&S Style 25º Aniversario 115

Gasolina

Desde

331€/mes(IVA incluido)
CITROEN C3 Aircross

BlueHDi S&S Plus 110

Diésel

Desde

332€/mes(IVA incluido)
MAZDA Mazda2

Hybrid 1.5 Centre-Line CVT 85kW

Híbrido

Desde

334€/mes(IVA incluido)
OPEL Crossland

1.2 S&S Edition 110

Gasolina

Desde

335€/mes(IVA incluido)
MG ZS

1.5 VTi-Tech Comfort 78kW

Gasolina

Desde

336€/mes(IVA incluido)

El renting de empresas consiste en el alquiler de un vehículo durante un periodo de tiempo que va desde uno hasta cinco años, aunque el periodo más habitual es de cuatro años. En el contrato de renting, arrendador (la compañía de renting que cede el coche) y arrendatario (la empresa que contrata el coche) firman las condiciones a cumplir por ambas partes durante los próximos años (duración, kilometraje, servicios incluidos…)

En la mayoría de los casos, los coches de renting para empresas suelen ser contratados por sociedades pertenecientes al sector industrial y de transporte. Para la mayoría de empresas, optar a un renting de coches es la opción más rentable, sobre todo en tiempos de inestabilidad económica, donde las empresas no se arriesgan a comprar bienes (en este caso, coches) por miedo a que el negocio termine cesando. De ahí que la opción del renting siempre haya sido la primera opción para las empresas.

Beneficios de contratar un renting para empresas

  • Fiscalidad: desde el punto de vista fiscal, el renting no forma parte del activo de la empresa, por lo que con este servicio las empresas no generan deuda y lo pueden incluir como gasto. Tampoco figura en el balance del negocio, esto significa que reduciremos el beneficio de la empresa, y en consecuencia, pagaremos menos Impuesto de Sociedades.

  • Ahorro: el renting para empresas permite a estas llevar un control exhaustivo de sus costes, convirtiendo los costes variables en costes fijos. Asimismo, reduce la incertidumbre de los gastos asociados al vehículo, ya que se paga una cuota mensual que no varía, facilitando así la previsión de los gastos y simplificando la contabilidad de la sociedad.

  • Imagen: poder renovar el contrato de renting una vez ha finalizado, permite a las empresas disponer de los últimos modelos, coches más atractivos y dotados de una mayor seguridad. Contar siempre con el último modelo beneficia a la imagen del negocio.

  • Servicios incluidos: en la cuota mensual pactada en el contrato, se incluyen el seguro a todo riesgo, el mantenimiento, las reparaciones de posibles averías y el cambio de neumáticos. Además, si el coche está en el taller, te dejan un coche de sustitución para no interrumpir la actividad comercial durante ese tiempo.

  • Comodidad: las empresas se despreocupan de las tareas administrativas (dar de alta el vehículo, pagar impuesto de circulación…) lo cual supone un ahorro de tiempo y preocupaciones.

Posibles inconvenientes del renting para empresas

Antes de tomar la decisión de contratar un coche de renting para empresas, hay que tener en cuenta una serie de situaciones que pueden hacer del renting un servicio menos rentable:

  • La rescisión anticipada del contrato conlleva una penalización muy alta. Antes de firmar, hay que tener claro que el contrato está para cumplirlo, en caso contrario, habrá que hacer frente a un gasto imprevisto.

  • Superar el kilometraje pactado/elegido en el contrato de renting conlleva una sanción económica. Por lo tanto, antes de acordar el máximo de kilómetros anuales a realizar, hay que hacer una previsión (y dejar un margen) de cuánto se va a utilizar el vehículo.