logotipo de coches.com

¿Tienes dudas?

917485998

Renting para empresas

Empresa
OPEL Corsa

1.2T XHL Hybrid S-S Edition Aut. 110

Hibrido

Desde

495€/mesIVA incluido
OPEL Corsa

-e Edition 136

Eléctrico

Desde

496€/mesIVA incluido
MAZDA CX-5

2.5 e-Skyactiv-G MHEV Exclusive-line FWD Aut.

Hibrido

Desde

497€/mesIVA incluido
TOYOTA Proace

Van Media L1 1.5D GX Plus 120

Diésel

Desde

497€/mesIVA incluido
RENAULT Austral

1.2 full hybrid e-tech Evolution 146kW

Hibrido

Desde

497€/mesIVA incluido
EBRO s700

1.6 TGDI 7DCT Luxury FWD

Gasolina

Desde

499€/mesIVA incluido
SKODA Karoq

2.0TDI AdBlue Selection DSG 110kW

Diésel

Desde

500€/mesIVA incluido
VOLVO XC40

B3 Plus Aut.

Hibrido

Desde

502€/mesIVA incluido
OMODA 5

Híbrido 1.5 TGDI Premium

Hibrido

Desde

506€/mesIVA incluido
OPEL Movano

Fg. 2.2 BlueHDI S&S 120 L2H1 3000

Diésel

Desde

507€/mesIVA incluido
MERCEDES Clase A

A 200d Progressive Line Advanced 8G-DCT

Diésel

Desde

507€/mesIVA incluido
FORD Transit Custom

E- Van Trend 320 L1 100kW AWD

Eléctrico

Desde

508€/mesIVA incluido

El renting de empresas consiste en el alquiler de un vehículo durante un periodo de tiempo que va desde uno hasta cinco años, aunque el periodo más habitual es de cuatro años. En el contrato de renting, arrendador (la compañía de renting que cede el coche) y arrendatario (la empresa que contrata el coche) firman las condiciones a cumplir por ambas partes durante los próximos años (duración, kilometraje, servicios incluidos…)

En la mayoría de los casos, los coches de renting para empresas suelen ser contratados por sociedades pertenecientes al sector industrial y de transporte. Para la mayoría de empresas, optar a un renting de coches es la opción más rentable, sobre todo en tiempos de inestabilidad económica, donde las empresas no se arriesgan a comprar bienes (en este caso, coches) por miedo a que el negocio termine cesando. De ahí que la opción del renting siempre haya sido la primera opción para las empresas.

Beneficios de contratar un renting para empresas

  • Fiscalidad: desde el punto de vista fiscal, el renting no forma parte del activo de la empresa, por lo que con este servicio las empresas no generan deuda y lo pueden incluir como gasto. Tampoco figura en el balance del negocio, esto significa que reduciremos el beneficio de la empresa, y en consecuencia, pagaremos menos Impuesto de Sociedades.

  • Ahorro: el renting para empresas permite a estas llevar un control exhaustivo de sus costes, convirtiendo los costes variables en costes fijos. Asimismo, reduce la incertidumbre de los gastos asociados al vehículo, ya que se paga una cuota mensual que no varía, facilitando así la previsión de los gastos y simplificando la contabilidad de la sociedad.

  • Imagen: poder renovar el contrato de renting una vez ha finalizado, permite a las empresas disponer de los últimos modelos, coches más atractivos y dotados de una mayor seguridad. Contar siempre con el último modelo beneficia a la imagen del negocio.

  • Servicios incluidos: en la cuota mensual pactada en el contrato, se incluyen el seguro a todo riesgo, el mantenimiento, las reparaciones de posibles averías y el cambio de neumáticos. Además, si el coche está en el taller, te dejan un coche de sustitución para no interrumpir la actividad comercial durante ese tiempo.

  • Comodidad: las empresas se despreocupan de las tareas administrativas (dar de alta el vehículo, pagar impuesto de circulación…) lo cual supone un ahorro de tiempo y preocupaciones.

Posibles inconvenientes del renting para empresas

Antes de tomar la decisión de contratar un coche de renting para empresas, hay que tener en cuenta una serie de situaciones que pueden hacer del renting un servicio menos rentable:

  • La rescisión anticipada del contrato conlleva una penalización muy alta. Antes de firmar, hay que tener claro que el contrato está para cumplirlo, en caso contrario, habrá que hacer frente a un gasto imprevisto.

  • Superar el kilometraje pactado/elegido en el contrato de renting conlleva una sanción económica. Por lo tanto, antes de acordar el máximo de kilómetros anuales a realizar, hay que hacer una previsión (y dejar un margen) de cuánto se va a utilizar el vehículo.