
El extensor de autonomía para aviones eléctricos que nos gustaría ver en coches
eVTOL. ¿Qué es eso? Son las siglas en inglés de Vertical Take-off and Landing, una especie de taxis aéreos de corto alcance que planean varias empresas. Eléctricos, por supuesto. ¿Y si quisiesen volar algo más lejos? Ahí entra en juego Rolls-Royce, que ha dado un paso adelante para desarrollar un turbogenerador diseñado específicamente para actuar como un extensor de autonomía compacto y eficiente para este tipo de aeronaves. Algo así en coches eléctricos acabaría con todos los miedos y extendería su uso.
Con algo así, los trenes motrices seguirán siendo completamente eléctricos y seguirán llevando paquetes de baterías de tamaño decente. Los aviones tendrían despegues y aterrizajes igual de silenciosos y los viajes cortos se podrían realizar sin emisiones, sin tener que encender el generador.

Rolls-Royce planea dar servicio a una amplia gama de aeronaves, ofreciendo su nuevo turbogenerador en potencias de entre 500 y 1200 kW. La empresa está desarrollando sus propios sistemas de distribución de energía, para que la energía de estos generadores se pueda dirigir a cargar el paquete de baterías o alimentar los motores eléctricos directamente, según las circunstancias. Así, no solo podrían aumentar el alcance, también aumentar la potencia máxima del sistema de propulsión, por lo que un avión podría llevar manejar más cargas en momentos puntuales.
Rolls-Royce quiere certificar estos generadores para eliminar miedos en las empresas de eVTOL. Pretenden que sea una forma accesible de ofrecer una versión de largo alcance de casi cualquier diseño de eVTOL.

¿De qué tipo de aumento de autonomía hablan? Uno de los eVTOL que más lejos pueden llegar es el Joby S4, con km, mientras que los híbridos alcanzan 700 o 1.600 km en los mejores casos. Rolls-Royce anunció su propio VTOL híbrido-eléctrico en 2018, prometiendo 805 km de autonomía, aunque por ahora no han pasado del concept. En todo caso hablamos de ganancias enormes de autonomía, con consumos mucho más bajos que aviones convencionales.
Rolls-Royce es muy conocido por sus coche de lujo, pero es también el segundo fabricante más grande del mundo de motores para aviones. Ya fabrica sistemas de propulsión eléctrica y su Spirit of Innovation es avión eléctrico más rápido del mundo. Con un turbogenerador certificado, compacto y eficiente diseñado para aumentar radicalmente el alcance de cualquier avión eVTOL con una fricción mínima sería una jugada maestra. Y si hacen lo mismo con coches, ni te cuento.
Fuente: Rolls-Royce
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