Publicidad
Todas las noticias de coches en un solo portal: Pruebas, fotos, vídeos, informes...

REDACCIÓN

22 Junio, 2011

El circuito de carreras de juguete que costó montar 4 años

¿Te gustaban los coches de juguete cuando eras niño? Entonces seguro que hacías circuitos imposibles, con saltos arriesgados y llenos de detalles curiosos.

No queremos quitarte la ilusió, pero seguro que ningunoalcanzó las proporciones mastodónticas de este que verás a continuación: Es el Metropolis II.  Ha sido diseñado por el artista Chris Burden, y su construcción le ha llevado a él, el ingeniero Zak Cook y sus 10 asistentes nada menos que 4 años de trabajo para terminarlo.

Por su trazado de 18 carriles pueden circular hasta 1.100 coches (en la misma dirección). Esta «escultura» puede verse en el estudio de Burden en Topanga Canyon... Y en este vídeo que tienes a continuación:

Vía: MAKE

Noticias relacionadas

¿Es el Honda Civic de Mattel Brick Shop el juguete para adultos definitivo?
Curiosidades

¿Es el Honda Civic de Mattel Brick Shop el juguete para adultos definitivo?

El Ligier JS50 REVO D+ consigue el récord más bochornoso con casi media hora en Nürburgring
Curiosidades

El Ligier JS50 REVO D+ consigue el récord más bochornoso con casi media hora en Nürburgring

Este Audi RS2 Avant de Mattel Brick Shop Hot Wheels quiere devolverte tu juventud
Curiosidades

Este Audi RS2 Avant de Mattel Brick Shop Hot Wheels quiere devolverte tu juventud

Bonneville Salt Flats: el desierto de sal ideal para batir récords de velocidad
Curiosidades

Bonneville Salt Flats: el desierto de sal ideal para batir récords de velocidad

¿Te ha gustado esta prueba?

Subscríbete y no te pierdas las últimas novedades cada semana

ME GUSTARÍA SUBSCRIBIRME

Más noticias

¿Sale ganando el Ford Puma Gen-E con su transformación a eléctrico?
He probado a fondo el Mercedes CLA 250+, un eléctrico que hace parecer viejo al Tesla Model 3 (con vídeo)
Pensando a lo grande: ¿es el Hyundai Ioniq 9 ideal para familias numerosas eléctricas?
BMW Serie 2 Gran Coupé: la bofetada de realidad que los puristas no quieren aceptar