
SEAT Arona 1.0 TSI 115 CV DSG, a prueba: el más racional del segmento
Se ha hablado mucho del futuro de SEAT. Se llegó a rumorear que podría desaparecer por completo, antes de que llegaran noticias sobre su transformación a una marca de movilidad. Sin embargo, los últimos movimientos nos hacen ver que tienen cuerda para rato. En 2025 fueron la quinta marca más vendida en España y colaron dos modelos en el top-10. Curiosamente, tanto SEAT Ibiza como SEAT Arona han estrenado una actualización y nosotros nos ponemos al volante del SUV para mostrar sus novedades y si está a la altura de las circunstancias.
El Arona no tiene tanta historia como el Ibiza o el León, pero es de los éxitos recientes que más alegrías han dado a SEAT. Lanzado en 2017, lleva acumuladas más de 750.000 unidades vendidas en este periodo y ocupa una posición envidiable en el segmento de los SUV pequeños. Se refuerza para mantenerse o incluso para escalar puestos, ya que alcanza una madurez más que evidente. Algunos cambios a nivel estético, mejoras en el interior y una gama mecánica en pleno crecimiento son sus valores. Tiene un precio de partida de 19.460 euros y a continuación te contamos todos sus detalles.
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Exterior
Empezamos hablando del diseño del SEAT Arona, que no introduce una revolución de las que dejan huella, pero sí algunos cambios significativos. Ofrece una imagen más madura y asentada, parece estar más cerca del Ateca y mantiene ese espíritu robusto que buscan los todocaminos. En el frontal lo más notable sería la parrilla hexagonal, que es más grande y cobra más protagonismo que en su antecesor. También podemos apreciar unos nuevos faros Full LED que vienen de serie con una firma lumínica más estrecha y en una posición más alta para ganar visibilidad.

En la parte inferior se aprecia contraste gracias a las tomas de aire y a la rejilla en color negro. Llama la atención que los faros antiniebla ahora van en una posición más centrada y abajo. Por supuesto, todos los bajos de la carrocería van cubiertos en plástico negro, algo que junto a las barras de techo sirve para darle robustez al conjunto. Desde la vista lateral no podemos dejar de nombrar las nuevas llantas que van desde las 16 hasta las 18 pulgadas, así como las inscripciones FR en el pilar B (en el caso de que se opte por ese acabado).
Si nos movemos hacia la parte trasera del SEAT Arona lo cierto es que vemos que se mantienen sus formas. El pilar C tiene un toque inclinado para quedar unido visualmente con el spoiler de techo. En la zona del portón están los pilotos traseros, también con tecnología LED, además de la nueva tipografía con el nombre del modelo en la parte central. La principal novedad sería el difusor trasero en aluminio oscuro que aparece en la parte inferior para mantener el contraste. En la paleta de colores de este ejemplar se suman tres nuevos tonos, entre los que se encuentra este llamativo Oniric Grey.

Aunque tenga un diseño más expresivo que su antecesor, las medidas del SEAT Arona se mantienen intactas. Como decíamos, se trata de un B-SUV que tiene una longitud de 4,15 metros, una anchura de 1,78 metros y una altura de 1,55 metros. La distancia entre ejes es de 2,57 metros, por lo que estamos ante un modelo con marcado carácter urbanita.
Interior
El habitáculo del SEAT Arona también se ha sometido a un lavado de cara bastante interesante. Lo más destacado estaría en el apartado de la calidad percibida, pues ahora el color principal es el negro y también se estrenan nuevas tapicerías y materiales. Los asientos van cubiertos por tela estampada con relieve, el volante revestido por cuero perforado y las puertas también tienen inserciones textiles.

Los plásticos son blandos y de tacto agradable en las partes superiores y hay nuevas opciones para los marcos iluminados de las salidas de aire. Es cierto que si miramos la disposición de los elementos, casi todo sigue igual. La instrumentación digital que queda detrás del volante es de 8 pulgadas de serie y puede crecer hasta las 10,25 pulgadas de forma opcional. Estamos con la de mayor tamaño y destaca por la gran cantidad de información que se puede visualizar, siempre cambiando las vistas desde los botones del volante multifunción.
Lo mismo pasa con la pantalla táctil principal, que va situada en la parte superior del salpicadero. De serie es de 8,25 pulgadas, pero opcionalmente se puede optar por la de 9,2 pulgadas, que suma más funciones. De la pantalla táctil tenemos que decir que es exactamente lo que esperamos de cualquier coche. Tamaño correcto, respuesta rápida y menús bastante intuitivos.
Si a esto sumamos que la conectividad es completa gracias a Android Auto y Apple CarPlay sin cables, lo cierto es que no se echa nada en falta. Incluso tenemos que alabar que se mantengan los controles de la climatización analógicos. La botonera que queda por debajo es de las de la vieja escuela, con ruletas para ajustar la temperatura y mandos más intuitivos que si lo controlásemos desde la pantalla. Un acierto más para el Arona.

Cuando pasamos a la segunda fila de asientos nos llevamos un golpe de realidad. Estamos ante un modelo que apenas sobrepasa los cuatro metros y eso hace que aparezcan algunas limitaciones. Las plazas laterales están muy bien para su tamaño y dos adultos podrán viajar siempre que no sean demasiado altos, pues hay un espacio correcto para las piernas y para la cabeza. Eso sí, la plaza central es muy justa por anchura y tiene túnel de transmisión, así que mejor que no viajen cinco personas para trayectos largos. No hay salidas de aire para esta segunda fila.
Maletero
El maletero del SEAT Arona tampoco cambia ni un ápice y eso hace que mantenga sus 400 litros de capacidad. Es lo que consigue en sus variantes de combustión, aunque probablemente cuando llegue la híbrida se reducirá un poco. De momento podemos decir que es su principal ventaja respecto al Ibiza, pues le saca 45 litros. Tiene unas formas bastante regulares y aprovechables, con una boca de carga amplia y que no queda a demasiada altura.

El piso puede colocarse a dos alturas para dividir la carga y también vemos algunos añadidos como ganchos para fijar la carga o iluminación en esta superficie. En nuestra unidad no hay rueda de repuesto, aunque podría montarse una de emergencia de forma opcional. En cualquier caso, si queremos hacer uso de su máxima capacidad, bastaría con abatir los asientos traseros en dos partes (60:40) para dejar una superficie plana con hasta 1.280 litros.
Motor
A priori, podríamos decir que la gama mecánica del SEAT Arona se mantiene intacta, pero la realidad es que ya han prometido una nueva versión electrificada con etiqueta ECO que llegará en 2027. Hasta entonces, nos tenemos que conformar con el protagonismo de la gasolina con dos motores bien diferenciados que son los que llevan etiqueta C.

El 1.0 TSI de tres cilindros se puede elegir con 95 CV y cambio manual o con 115 CV y opción a transmisión automática DSG. El tope de gama sería el 1.5 TSI de cuatro cilindros con 150 CV, que solamente está disponible con cambio DSG. Por el camino se ha deshecho del diésel y también del GNC.
Comportamiento
Nos hemos puesto al volante del SEAT Arona intermedio. Es el que lleva la mecánica de tres cilindros, el 1.0 TSI con 115 CV y 200 Nm de par, ideal para aquellos que necesiten un extra de potencia, pero sin pasarse. Para los que suelen ir cargados y no quieren renunciar a sus máximas prestaciones, sería más recomendable el tope de gama. Es cierto que el cuatro cilindros es más refinado que el bloque de tres cilindros que nosotros estamos conduciendo, pero tampoco es un fallo flagrante.

Esta versión se nota bastante llena desde la parte baja del cuentarrevoluciones, con el par máximo disponible entre las 2.000 y las 3.500 rpm. Como decíamos, no es el Arona más rápido, sus números no son para tirar cohetes, pero serán suficientes para la mayoría. Esta versión es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos y su velocidad máxima es de 195 km/h. Un modelo sin pretensiones en el que podemos escoger entre cambio manual o transmisión automática DSG.
Es el único, ya que con 95 CV solamente está en manual y el cuatro cilindros solo tiene el DSG. Tenemos que decir que su comportamiento es muy bueno. Es una caja rápida y bastante suave, que incluso tiene levas detrás del volante. En esta mecánica echamos de menos los modos de conducción que permiten tener una experiencia más precisa. Los habituales del SEAT Drive Profile, es decir: Eco, Normal, Sport e Individual solamente están disponibles en la mecánicas más potente y eso puede también ser una limitación.

En todo caso, haciendo una conducción eficiente, nos podemos acercar a los 5,6 l/100km que homologa esta versión, sin necesidad de modo ECO. Va a ser complicado en condiciones reales y conducción mixta. Nosotros dejamos una media en torno a los 6,7 litros, aunque en momentos lo hemos visto por debajo de 6 litros. En este apartado también tenemos alguna pega, ya que no encontramos demasiadas diferencias con el motor de cuatro cilindros.
Aquellos que quieran un extra de potencia y refinamiento probablemente preferirán estirar el presupuesto, ya que el dato de consumo se lleva una décima y en la realidad no quedará alejado. También habría que destacar para bien su chasis. Combina un eje delantero tipo McPherson con una suspensión trasera de eje semirrígido para conseguir un equilibrio ejemplar. Se me ocurren pocos coches que estén a su altura en el segmento de los SUV pequeños.

Es cierto que hay modelos más avanzados y más electrificados, pero el SEAT Arona se mantiene como opción ideal para aquellos que valoren un regusto más clásico. Motores de gasolina con etiqueta C y un chasis hecho con mucho sentido, parece ser el modelo más lógico del segmento. También hay que mencionar que destaca su comportamiento en la ciudad gracias a su peso y dimensiones contenidas, pero que no se comporta mal en otras tesituras. Es ágil en carreteras secundarias y se sienta aplomado en vías rápidas. En definitiva, una apuesta segura para el gran público.
Opinión coches.com
Queda claro que el SEAT Arona no es el modelo más avanzado tecnológicamente. Tampoco el que tiene los sistemas de propulsión electrificados más aprovechables. Ni siquiera sería el más completo por equipamiento. Sin embargo, es un ejemplar que demuestra que a veces menos es más y que cuando la lógica impera, lo demás pasa a un segundo plano. Tras su actualización, el Arona es de los SUV pequeños que mejor relación calidad/precio tiene, un vehículo al que cuesta sacarle pegas y que tiene todavía mucho recorrido por delante.

En una era en la que parece que solo deberíamos comprar eléctricos y se demoniza la combustión, llega este ejemplar que parece apostar más por el presente que por el futuro y se convierte en un acierto total. Tiene un precio de partida de 19.460 euros en su acabado más básico, pero se puede optar también por los Style y FR para completar la dotación. Un Arona tope de gama, con el acabado deportivo y el motor más potente, cuesta algo menos de 25.500 euros y no está nada mal si tenemos en cuenta las tarifas de otros rivales en sus versiones más altas.
- Mejora en el interior
- Chasis bien ajustado
- Relación calidad/precio
- Poca evolución estética
- Plazas traseras justas
- Gama mecánica limitada
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