
Renault Rafale E-TECH 300 4×4, a prueba: no entiendo por qué no harán más coches así
Hoy tenemos con nosotros un Renault con tecnología E-TECH. La marca francesa ha hecho una apuesta muy fuerte por los híbridos, que han ido pasado bastante por el canal. Pero este es único. Porque es el único híbrido enchufable de la gama, el Renault Rafale E-Tech 300 4×4.
Este sistema de propulsión, puede que lo haya condenado desde el primer día. En 2025 la marca decidió centrar su futuro en dos pilares: híbridos convencionales y en eléctricos. La tecnología full hybrid, que hemos visto que logra grandes consumos, puede contentar a los clientes que vienen del diésel y no deseen complicaciones al pasarse a un vehículo con enchufe.

No podemos decir que les vaya mal, pues es la segunda marca, tras Toyota, que más híbridos vende en Europa. Y este híbrido enchufable ha estado en el Top 10 de SUV híbridos enchufables más vendidos gran parte 2025. Sus atractivos: diseño, potencia, equipamiento y también su precio: desde 50.320 euros. Solamente los chinos son notablemente más agresivos y ninguno tiene un chasis tan afinado.
Se trata de precios sin descuentos. Puedes encontrar ofertas del Renault Rafale en nuestra sección de coches nuevos, publicadas por concesionarios oficiales de la marca en toda España. Contamos también con herramientas para financiar el coche que te ayudarán a pagarlo más cómodamente mes a mes. Pero antes vamos a analizar cómo es este modelo a fondo, centrándonos en la estrategia de Renault… y en el giro que todo parece indicar que van a dar.
Exterior
El Renault Rafale es el buque insignia de la gama del fabricante. Se ha apostado por un SUV coupé del que analizamos todos sus detalles en la prueba del Rafale E-TECH Full Hybrid. Creemos que la marca acierta con esta carrocería, porque no pasa desapercibida y conquista con su frontal agresivo con la distintiva calandra tridimensional de tonos azules o los faros con tecnología led matricial.

Sí, es un SUV, pero con carácter para tomar el testigo de otros buques insignia de la marca. Recuerdo bien al Renault 25, un coche al que te subías en los años 80 y te sentías como François Miterrand. La marca lo lanzó para competir con las berlinas premium alemanas, con una aerodinámica revolucionaria y mucha tecnología. Luego le seguiría el Safrane, con un diseño algo más anodino aunque nadie le haría ascos a su versión con motor V6 Biturbo.
A principios de 2000 llegaría el Vel Satis. La marca apostó por un diseño rompedor y poco convencional (eran los tiempos del Avantime) con una silueta alta y voluminosa. Fue un fracaso y por eso quizá se intentó volver al segmento D con el Talisman, con un diseño elegante y clásico… que llegó justo cuando las ventas de berlinas se hundieron.

Eso explica la silueta SUV. Además estamos además ante una versión especial, la Atelier Alpine, con detalles que lo hacen más exclusiva. Entre ellos, esta pintura gris pizarra satinada. No es opaca como el mate, sino que refleja la luz y es más fácil de limpiar, seguramente más sencillo que partes bajas y pasos de rueda en negro brillante. También las llantas de 21 pulgadas bicolor con diseño Chicane.
Es un coche bastante grande. Mide 4.710 mm de largo. Muy similar a un Mitsubishi Outlander y apenas 3 cm más corto que un Skoda Kodiaq, por citar dos rivales. De esa cifra, 2.738 mm corresponden a la distancia entre ejes, igual que un Espace. Otras cotas son los 1.860 mm de ancho y 1.610 mm de altura.

Ya en la zaga, destaca la luneta trasera muy inclinada al estilo coupé, el prominente spoiler que refuerza la imagen dinámica y unos pilotos LED que se extienden en horizontal hasta el centro del portón. La parte baja realza la anchura del coche, en sintonía con su carácter de SUV coupé premium.
Interior
Al abrir la puerta, el impacto es inmediato. Sobre todo de acabados. En esta terminación Atelier Alpine encontramos desde alfombrillas azules o las bolsas de las puertas tapizadas en ese color a volante con Alcantara en la parte inferior e inferior, para que no se castigue con el tiempo y costuras con los colores de la bandera francesa.

No sorprende tanto en tecnología, con las dos pantallas que puedes encontrar en el Austral: una de 12.3 pulgadas para el cuadro de instrumentos y otra vertical de 12 pulgadas para el sistema multimedia con el sistema OpenR Link, uno de los mejores del mercado. Es intuitivo, rápido y e integración perfecta de apps como Google Maps o Waze.
Asientos espectaculares, mucho mejores que los que conocimos en la prueba del Renault Austral. Por firmeza, sensación de sujeción y por supuesto, materiales, con piel, alcantara y costuras. Incluso la A de Alpine se ilumina al abrir el coche, en diferente color en función del modo de conducción seleccionado.

Buen espacio en todas las cotas y una consola como la de otros modelos de la marca. Al pasar la palanca del cambio a la columna de la dirección queda una zona donde no faltan reposavasos, tomas USB-C y una zona deslizable con carga inalámbrica y donde puede reposar la muñeca. También un hueco portaobjetos y un cofre bajo el reposabrazos.
Detrás también tenemos un espacio generoso, recuerda que la distancia entre ejes es igual a la de un Espace de siete plazas. Aunque la línea coupé recorta un poco la altura, viajar aquí es cómodo y el túnel central muy poco intrusivo. Al final de la consola, dos tomas USB-C y salidas de aire.

Tenemos también detalles que habíamos visto en el Scénic. En primer lugar, el techo Solarbay, un panel electrocrómico que con un botón pasa de transparente a opaco. En segundo, el reposabrazos trasero inteligente. Además de colocar el vaso o bebidas, que es lo habitual, puedes poner una Tablet para ver contenido multimedia y también integra sus propias tomas USB-C. Renault ha entendido que, a pesar de tratarse de su buque insignia, el interior no debe renunciar a ser práctico.
Maletero
En cuanto al espacio de carga, el maletero del Rafale híbrido enchufable es de 465 litros. Es un espacio respetable, pero significativamente menor que los 532 litros de la versión híbrida simple de 200 CV. La batería, ubicada bajo el poso, roba espacio, pero queda un pequeño hueco para guardar cables de carga.

Las formas de este espacio son bastante regulares, lo que facilita colocar los bultos en su interior. Está además muy bien rematado y tiene elementos prácticos como perchas para bolsas o ganchos para fijar la carga. No falta iluminación en el lado izquierdo y una toma de 12 voltios en la pared derecha.

Si necesitas más espacio en alguna ocasión, es posible abatir los respaldos de los asientos traseros. Están divididos en tres secciones, en proporción 40/20/40 y realizando esta operación consigues un espacio de 1.826 litros, aunque el piso no es totalmente plano.
Motor
Ahora vamos con el aspecto más polémico, el sistema de propulsión del Rafale PHEV. Nada de V6 como antaño, ni siquiera un motor de cuatro cilindros. Tenemos el mismo motor 1.2 tricilíndrico de Austral o Espace, eso sí, en lugar de 130 aquí entrega 150 CV.

Eso sí, no lo han dejado solo, sino que le acompañan tres motores eléctricos. Dos de ellos, como en otros full Hybrid de Renault, delante, uno de 68 CV que mueve las ruedas delanteras y otro de 34 para sincronizar marchas de la transmisión multimodo sin embrague, arrancar motor de combustión y otras funciones. La novedad está en el motor eléctrico trasero, con 136 CV de potencia y 195 Nm de par, sin conexión mecánica con lo que está bajo el capó delantero.
El resultado es un SUV con 300 CV de potencia, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 6,4 segundos. Y como tiene una batería de 22 kWh de capacidad, en lugar de los 2 kW de la variante híbrida convencional puede recorrer hasta 96 km en modo eléctrico. Obviamente, gana la etiqueta Cero.

Sobre el papel, tiene muy poco que ver las versiones híbridas enchufables que vendió hasta 2023 y que probamos. Puedes ver nuestra prueba del Renault Captur E-Tech o la prueba del Megane Sport Tourer PHEV. Más allá de prestaciones, esta versión Atelier Alpine suma interesantes detalles técnicos que mejor te cuento mientras conduzco.
Comportamiento
Si lo comparamos con un Austral o el propio Rafale E-TECH este tiene una aceleración mucho más contundente. Se percibe sobre todo cuando se mueve en modo 100 % eléctrico (ahí tienes 160 CV y lo hará hasta 135 km/h).
La tracción total está siempre activa, priorizando el eje delantero hasta 70 km/h y pasando al trasero a mayor velocidad, mejorando el agarre y estabilidad. Es un coche que se siente muy firme en la carretera, porque las suspensiones se han revisado y apenas hay balanceos. Y al mismo tiempo muy ágil, con reacciones en curva rápidas.

A esa maniobrabilidad precisa y estable en todo tipo de carreteras ayuda mucho el sistema de dirección a las cuatro ruedas (4Control) del que hemos hablado en otras ocasiones. Es de serie en la versión Atelier Alpine y puedes regularlo en tres niveles: Confort, Dynamic y Sport. También incorpora un chasis desarrollado por Alpine con suspensión adaptativa, donde los amortiguadores ajustan su firmeza según la velocidad y las irregularidades del asfalto, detectadas por una cámara frontal.
El sistema de suspensión es avanzado, pero el filtrado no siempre resulta suave y si te acercas rápido a una zona bacheadas se notan las brusquedades en el interior. En cuanto al aislamiento acústico, es bueno, pero cuando se agota la batería es fácil que llegue ruido y vibraciones del motor de gasolina al habitáculo.

Para evitarlo, lo mejor es llevar la batería cargada. Es algo que, a diferencia de algunos rivales, no vas a poder hacer en un cargador rápido: puedes cargarla sólo en corriente alterna a 7,4 kW. Para cargarla por completo necesitas casi tres horas.
Hay tres modos para gestionar la energía: Hybrid, Electric y E-save. Este último permite reservar hasta un 25% de la carga de la batería útil para entrar en zonas urbanas con restricciones o maximizar la eficiencia. Puedes combinarlos con los modos de conducción. En el Sport el Rafale entrega los 300 CV máximos y en los modos Confort y Nieve la potencia se limita a 250 CV. El modo Eco baja a 185 CV para optimizar consumos.

Hablando de gasto, me ha sorprendido la autonomía de este coche. En entornos urbanos puedes superar sin mucho esfuerzo los 100 km de autonomía eléctrica, más que el homologado, a poco que emplees las levas tras el volante. Cuando se agota, el gasto de gasolina ha oscilado entre 5 l/100 km en carreteras secundarias a unos 6,6 l/100 en autovía. Nada mal, desde luego, se nota que deriva de un híbrido. ¿Y no quieren hacer más coches con esta tecnología? Veamos en las conclusiones.
Opinión coches.com
Me ha gustado el Renault Rafale PHEV. Por diseño, por acabados, por tecnología de conectividad, por chasis y hasta por consumos. Entiendo que esté entre los SUV híbridos enchufables más vendidos de España. Un producto de su tiempo, pero ese tiempo se acaba.

Renault tiene otros planes. La estrategia dual: híbridos convencionales, por un lado y eléctricos por otro: con un matiz. Porque los pequeños Renault Twingo, Renault 4 o Renault 5 serán solamente eléctricos, pero los más grandes no se venden tan bien. Por eso Fabrice Cambolive, ha confirmado que los próximos Megane y Scenic no serán 100% eléctricos. Llegarán con una nueva plataforma multienergía que dará cabida a eléctricos de autonomía extendida, con un motor 1.5 de Horse Powertrain actuando como generador y abriendo a esos eléctricos la posibilidad de viajar sin problema.
¿Mi opinión? Un sistema eléctrico de autonomía extendida eliminaría ese sonido y la vibración del motor tricilindrico que no están a la altura de un coche de más de 50.000 euros. Es el talón de Aquiles de una mecánica por lo demás, brillante.

También creo que, a corto plazo no van a morir los híbridos enchufables. Sobre todo en coches grandes premium. Los adquiere gente de gran poder adquisitivo, que suelen repetir porque su experiencia es positiva al evitar la ansiedad de autonomía y tener buenas prestaciones. Además, dejan muchos beneficios a fabricantes (que pueden amortizar motores de combustión) y concesionarios.
Si buscas uno, cuando analizas potencia, tacto de conducción y dinamismo, el Rafale E-TECH 300 4×4 está por delante de coches chinos más económicos y de otros como pueden ser Skoda Kodiaq, Opel Grandland o Citroën C5 Aircross que, eso sí, tienen un enfoque más cómodo y práctico.
- Imagen impactante
- Buenos consumos en ciudad y en modo híbrido
- Agilidad propia de un coche más caro y potente
- Sonido y vibración del motor tricilindrico
- Visibilidad posterior
- Sin posibilidad de carga rápida
Renault Rafale E-TECH 300 4×4, a prueba: no entiendo por qué no harán más coches así. Galería de fotos
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